En el distrito de Isogo, al sur de Yokohama, se alza una estructura que parece haber aterrizado directamente desde una órbita lejana. El Hamagin Space Science Center, conocido localmente como el Museo de la Ciencia para Niños de Yokohama, no es solo un edificio dedicado a la astronomía. Su propia arquitectura imita la forma de una gigantesca nave espacial, estableciendo desde el primer vistazo su intención de alejar a los visitantes de la rutina terrestre.
Inaugurado en 1984, este centro se ha consolidado como un pilar de la educación científica en la prefectura de Kanagawa. Aunque su nombre oficial actual responde a un acuerdo de patrocinio con el Banco de Yokohama (Hamagin), su esencia sigue siendo la de un espacio público diseñado para que las nuevas generaciones toquen, experimenten y comprendan las leyes que rigen el universo.
Historia y Misión Educativa
Desde su apertura a mediados de los años ochenta, el centro ha buscado democratizar el acceso a la ciencia. En una cultura como la japonesa, donde la precisión tecnológica es fundamental, este museo fue concebido para que los niños no solo observaran vitrinas, sino que interactuaran con los conceptos de la física y la astronáutica. La misión ha evolucionado con el tiempo, pasando de la simple exhibición de maquetas a la implementación de sistemas híbridos de proyección que sitúan al espectador en el centro de simulaciones cósmicas complejas.
El recinto se divide en cinco plantas temáticas, además de un sótano, cada una dedicada a un aspecto diferente de la exploración espacial y la ciencia física. El objetivo principal es fomentar la curiosidad natural mediante el juego, algo que se nota en la distribución de sus salas, donde el movimiento físico es tan importante como la observación visual.
Tecnología y la Gran Cúpula
El corazón del Hamagin Space Science Center es, sin duda, su planetario. Con una cúpula de 23 metros de diámetro, se sitúa entre las más grandes de la región de Kanto. Esta pantalla semiesférica está inclinada unos 30 grados, una decisión técnica que mejora la sensación de inmersión, permitiendo que las imágenes cubran el campo de visión periférica de los 300 espectadores que puede albergar.
La tecnología que da vida a este espacio es un sistema híbrido. Por un lado, cuenta con el proyector óptico GOTO Super-Helios, una pieza de ingeniería capaz de recrear un cielo nocturno con una nitidez que los sistemas puramente digitales aún luchan por alcanzar. Las estrellas se ven como puntos de luz precisos, sin el efecto de pixelado. Por otro lado, el sistema digital Virtuarium 2, apoyado por el software Digistar 3, permite realizar viajes virtuales por el sistema solar, aterrizar en Marte o sobrevolar los anillos de Saturno con una fluidez notable.
Esta combinación permite que el centro ofrezca tanto sesiones de astronomía clásica, centradas en la identificación de constelaciones y el movimiento de los astros, como espectáculos visuales modernos que aprovechan toda la potencia de la computación gráfica actual.
Programas y Actividades en las Cinco Plantas
Más allá del planetario, el edificio funciona como un laboratorio gigante. En la quinta planta, denominada el «Puente del Capitán», los visitantes encuentran exhibiciones sobre el universo y el sistema solar. Es un área más reflexiva, ideal para entender las distancias astronómicas.
La cuarta planta se centra en la investigación espacial y la física, con experimentos que demuestran fenómenos como el magnetismo y la electricidad. Sin embargo, la tercera planta suele ser la favorita de los más jóvenes: la Sala de Entrenamiento Espacial. Aquí, el museo se convierte en un gimnasio científico con estructuras para escalar y simuladores que ponen a prueba los reflejos y la resistencia, emulando el entrenamiento que reciben los astronautas antes de una misión.
En las plantas inferiores, los visitantes pueden explorar los secretos de la luz, el sonido y la vida en la Tierra. El centro también organiza talleres regulares donde se construyen cohetes de agua o pequeños robots, manteniendo viva la tradición japonesa del «monozukuri» o el arte de crear objetos con las manos.
Información para Visitantes
Llegar al Hamagin Space Science Center es sencillo desde el centro de Yokohama. Se encuentra a pocos minutos a pie de la estación Yokodai, en la línea JR Negishi. Es una visita ideal para familias, pero también para aficionados a la arquitectura técnica y la astronomía que deseen ver un proyector GOTO en funcionamiento.
El centro suele estar abierto de 9:30 a 17:00, aunque es recomendable revisar el calendario oficial, ya que cierran algunos lunes y durante periodos de mantenimiento del proyector. Aunque la mayoría de las explicaciones en los paneles están en japonés, la naturaleza interactiva de las máquinas y la espectacularidad visual del planetario hacen que la barrera del idioma sea secundaria.
Tabla Informativa
| Ficha Técnica | |
|---|---|
| Nombre Oficial | Hamagin Space Science Center (Yokohama Children’s Science Museum) |
| Cúpula | 23 metros (inclinación de 30°) |
| Año Apertura | 1984 |
| Tecnología | Híbrida (GOTO Super-Helios + Virtuarium 2) |
| Datos de Contacto | |
|---|---|
| Dirección | 5-2-1 Yokodai, Isogo-ku, Yokohama, 235-0045, Kanagawa |
| País | Japón |
| webmaster@ysc.go.jp | |
| Teléfono | +81 458-32-1166 |
| Sitio Web | Visitar web oficial |

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