Planetario del Museu Marítim de Barcelona
Las Drassanes Reials de Barcelona, el conjunto gótico que durante siglos albergó las atarazanas de la ciudad, esconde un planetario digital dentro del Museu Marítim. Los marinos dependieron de la posición de los astros para cruzar océanos, y este espacio recupera ese vínculo explicando cómo las estrellas guiaron a los navegantes antes de que existieran el GPS o los satélites.
Un planetario entre atarazanas
El planetario abrió en 1996, integrado en la oferta educativa de una de las instituciones culturales más importantes de la ciudad. Su misión es acercar la astronomía al público con un matiz distintivo: la relación entre el cosmos y la náutica, porque la historia de la navegación es en gran medida la historia de cómo la humanidad aprendió a leer el firmamento.
El espacio queda bajo las bóvedas de piedra de las antiguas atarazanas reales, de modo que la visita encaja como complemento tras recorrer las exposiciones de barcos históricos. El contraste entre la proyección digital y la arquitectura medieval sorprende a casi todo el que entra por primera vez.
La cúpula Sphaera
No hay una cúpula colosal, sino una sala para la inmersión y el detalle: con 5 metros de diámetro y unas 25 plazas, la experiencia es directa y personal, y los educadores resuelven dudas sobre la marcha.
El sistema digital es un Immersive Adventure PRO-4K, con lente de ojo de pez que cubre toda la superficie de la cúpula a 2.0K en el meridiano. El software, SpaceCrafterPro, permite viajar desde la superficie de Marte hasta los confines de la galaxia en pocos segundos.
Un detalle curioso es la cúpula Sphaera, diseñada por Quim Guixà: una estructura de presión negativa en la que unos extractores de aire mantienen la pantalla tensa y uniforme, sin arrugas que distorsionen la imagen. El resultado es una sensación de profundidad muy lograda pese al tamaño contenido del recinto.
Sesiones con sabor marinero
La programación cambia por temporadas, pero mantiene un pie en la actualidad astronómica y otro en la divulgación clásica. Una de las sesiones más populares muestra el cielo nocturno tal y como se verá esa misma noche sobre Barcelona.
Para los centros escolares hay talleres que vinculan el astrolabio y el sextante con la observación real de las estrellas, y proyecciones infantiles donde los más pequeños aprenden lo básico del sistema solar de forma lúdica. El espacio es pequeño y se usa mucho para actividades familiares los fines de semana: es de esos planes diferentes que pocos turistas conocen en la zona del puerto.
Antes de ir
Llegar es fácil: el Museu Marítim está al final de las Ramblas, frente a la estatua de Colón, en pleno Port Vell. Conviene consultar los horarios, porque el planetario tiene pases específicos y no funciona de forma continua como una sala de cine. El acceso suele estar incluido en la entrada general o requiere un pequeño suplemento. Con solo 25 plazas, las entradas de fin de semana se agotan rápido en días de mucha afluencia turística.
Datos de la visita
| Ficha Técnica | |
|---|---|
| Nombre Oficial | Planetari del Museu Marítim de Barcelona |
| Cúpula | 5.0 metros (Presión negativa) |
| Año Apertura | 1996 |
| Tecnología | Digital Immersive Adventure PRO-4K |
| Capacidad | 25 plazas |
| Datos de Contacto | |
| Dirección | Av. de les Drassanes s/n – 08001 Barcelona |
| País | España |
| informacio@mmb.cat | |
| Teléfono | +34 933 429 920 |
| Sitio Web | Visitar web oficial |