En las cumbres del Jura bernés, a una altitud de 1274 metros, se encuentra un rincón donde la tecnología humana y la observación del cosmos se dan la mano. El Observatorio Astronómico de Mont-Soleil no es solo un punto de referencia para los aficionados a las estrellas en Suiza, sino que se ha convertido en un símbolo de la precisión regional gracias a su reciente transformación en el Planetario Longines. Este centro ofrece una experiencia de divulgación científica que aprovecha la oscuridad de las montañas para acercar el universo a quienes se aventuran hasta sus instalaciones.
La ubicación del complejo no es casualidad. Mont-Soleil es conocido por albergar una de las centrales de energía solar más importantes del país. Esta convivencia entre la captación de energía de nuestra estrella más cercana y el estudio de los cuerpos celestes le otorga al lugar un carácter educativo único. El planetario funciona como el complemento perfecto para las noches de observación, permitiendo a los visitantes comprender la mecánica celeste antes de poner el ojo en el ocular de un telescopio.
Historia y la alianza con la precisión
El observatorio abrió sus puertas originalmente en el año 2002, concebido como un espacio dedicado a la astronomía amateur y profesional, así como a la enseñanza. Durante dos décadas, el planetario operó con un sistema óptico convencional, el Cosmodyssee III de la firma RSA-Cosmos, que proyectaba un cielo estrellado de gran realismo pero con limitaciones en cuanto a contenidos dinámicos.
El gran cambio llegó en junio de 2022. Gracias al apoyo de la marca relojera Longines, cuya sede histórica se encuentra precisamente en el valle de Saint-Imier, justo a los pies de la montaña, el planetario fue completamente renovado. Esta colaboración no solo trajo consigo un cambio de nombre a Planetarium Longines, sino que permitió la transición tecnológica hacia la era digital. La vinculación de la relojería suiza con la astronomía es histórica, ya que la medición del tiempo depende directamente del movimiento de los astros, y este proyecto refuerza ese vínculo local.
Tecnología y la cúpula digital
A pesar de ser un centro de dimensiones modestas, el Planetario Longines destaca por la calidad de su proyección. Cuenta con una cúpula de 4,5 metros de diámetro, lo que crea un ambiente íntimo y envolvente. Con capacidad para 25 personas, las sesiones suelen ser muy personalizadas, alejándose de las grandes salas masificadas de las capitales europeas.
La actualización de 2022 sustituyó el proyector analógico por un sistema digital de última generación. Esto permite ahora viajar por el sistema solar en tres dimensiones, aterrizar en Marte o visualizar las órbitas de los satélites en tiempo real. Los asientos son desmontables, lo que permite adaptar el espacio para diferentes tipos de eventos o presentaciones educativas, manteniendo siempre la comodidad del espectador para observar el cénit sin esfuerzo.
El Observatorio: Un equipo de alto nivel
Más allá de las simulaciones digitales, el complejo de Mont-Soleil es un observatorio real y activo. Su cúpula principal, de 5,5 metros de diámetro y renovada también en 2022, protege un telescopio Celestron C14. Este instrumento es capaz de captar detalles impresionantes de los planetas y objetos de cielo profundo como nebulosas y cúmulos de estrellas.
Además del telescopio principal, el centro dispone de un refractor de 80 mm ideal para la observación solar y de campo amplio. Durante el día, los expertos del centro organizan sesiones para observar las manchas y protuberancias del Sol mediante filtros seguros, permitiendo a los turistas entender la actividad de la estrella que alimenta la central fotovoltaica vecina.
Programas y actividades para el público
El centro está gestionado por un equipo de apasionados liderado por Jean-Michel Hirschi. Sus programas no se limitan a proyectar películas pregrabadas; gran parte de las sesiones incluyen explicaciones en vivo sobre el cielo nocturno de la temporada, la orientación mediante las constelaciones y las últimas noticias sobre la exploración espacial.
Es un destino habitual para escuelas y grupos organizados que buscan una jornada completa de ciencia y naturaleza. Al estar situado en una zona de gran belleza paisajística, muchos visitantes combinan la astronomía con el senderismo o la visita a la cercana central eólica y solar. El camino de descubrimiento que une las instalaciones energéticas con el observatorio está jalonado de paneles informativos que explican la importancia de las energías renovables y el respeto al medio ambiente.
Información para visitantes
Para llegar al Observatorio de Mont-Soleil, la opción más pintoresca es utilizar el funicular que parte desde Saint-Imier. El trayecto ofrece vistas espectaculares del valle y deja a los visitantes a pocos minutos a pie del recinto. Debido a su capacidad limitada de 25 plazas, es muy recomendable realizar una reserva previa, especialmente si se desea asistir a una sesión nocturna de observación con telescopio.
El clima a 1274 metros de altura puede ser frío incluso en verano, por lo que conviene llevar ropa de abrigo si se tiene planeado quedarse a las observaciones exteriores. El centro suele estar abierto durante todo el año, pero las actividades dependen estrechamente de las condiciones meteorológicas, especialmente para el uso de los telescopios de la cúpula de observación.
Tabla Informativa
| Ficha Técnica | |
|---|---|
| Nombre Oficial | Planetarium Longines – Observatoire de Mont-Soleil |
| Cúpula | 4,5 metros (Planetario) / 5,5 metros (Observatorio) |
| Año Apertura | 2002 (Renovación digital en 2022) |
| Tecnología | Sistema Digital RSA-Cosmos |
| Capacidad | 25 personas |
| Datos de Contacto | |
|---|---|
| Dirección | Centrale solaire Mont-Soleil – 2610 Saint-Imier |
| País | Suiza |
| saintimier@jurabernois.ch | |
| Teléfono | +41 32 942 39 42 |
| Sitio Web | Visitar web oficial |

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