En el corazón de la región suiza del Tesino, entre el sereno paisaje alpino de Gnosca, se erige un modesto pero extraordinariamente productivo centro de observación estelar: el Observatorio de Gnosca. Aunque de propiedad y operación privada, este lugar ha dejado una huella significativa en la astronomía mundial, principalmente gracias al incansable trabajo del astrónomo