En el vasto y prístino cielo de Nueva Gales del Sur, Australia, se erigió un instrumento que cambiaría para siempre nuestra comprensión de las estrellas: el Interferómetro de Intensidad Estelar de Narrabri (NSII, por sus siglas en inglés). Operativo entre 1963 y 1974, esta instalación no solo fue pionera en la medición directa de los