En el impresionante altiplano tibetano, hogar de algunos de los paisajes más elevados y remotos del planeta, se erige un gigante silencioso de la astrofísica de partículas: el Observatorio Internacional de Rayos Cósmicos de Yangbajing. Este centro de investigación, fundado en la década de 1990, es una pieza fundamental en la red global de observatorios